Sobre mí

Víctor Cugat

Quiromasajista en Gràcia, Barcelona. Masaje desde la escucha, la calma y un contacto atento.

Doy masajes desde 2017. Mi trabajo es acompañarte desde el cuerpo, con escucha, calma y presencia. No busco imponerle un ritmo al cuerpo, sino crear las condiciones para que pueda soltar lo que ya está preparado para soltar.

Escribir por WhatsApp
Víctor con los brazos extendidos hacia adelante en gesto de bienvenida y acompañamiento empático.

La presencia como hilo conductor

Desde que tengo memoria he sido observador. De niño pasaba horas absorbido en los detalles del mundo que me rodeaba, sin saber que esa forma de estar acabaría convirtiéndose en una parte central de mi trabajo.

El estrés y los desafíos personales enterraron durante años esa capacidad bajo capas de ruido. Un proceso profundo de aprendizaje y transformación me permitió recuperarla e integrarla con técnicas de trabajo corporal. Hoy esa presencia sostiene cada sesión.

También he aprendido a base de vivirlo. Desde pequeño conviví con bloqueos físicos y respiratorios, y aprender a soltarlos me enseñó a reconocerlos en otros cuerpos: los micromovimientos, las pausas, lo que se retiene sin que nadie lo diga.

Víctor concentrado, con los brazos y las manos apoyados sobre la camilla.

Escucho con todo el cuerpo

Mientras trabajo, estoy atento a mi propia respiración, a mi postura, a mi peso y a mis tensiones. Cuando yo estoy en calma, me convierto en una especie de espejo: se nota con más claridad el ritmo de la otra persona.

Con los años he aprendido a modular mi fuerza, mi agarre, mi apoyo y mi sutileza para que tú también puedas notar lo que pasa en tu cuerpo. No tienes que esforzarte ni hacer nada: solo notar, sin resistir. Y ahí, de forma natural, el cuerpo suelta lo que llevaba acumulado.

No es un masaje para desconectar de ti, sino para estar presente. Puedes recibirlo en silencio, o decirme lo que necesites en cualquier momento. Voy adaptando el trabajo contigo y respetando a lo que has venido.

«Transmite paz y una relajación absoluta mientras trabaja tu cuerpo.»

Marina Longas Egido · Reseña en Google

Mi formación

La base

Quiromasaje (2016–2017)

ISMET, Barcelona, con Montse Espejo.

Deep Tissue (2025–2026)

Con Sandra Piro, en Deep House Barcelona.

Lo que más ha moldeado mi forma de estar

Técnica Alexander (2016–2019)

Tres años de formación, en TAT (Terrassa) con Stuart Gutman y Emi Argemí, y en L’Estudi (Barcelona) con Nica Gimeno.

Meditación Vipassana (desde 2017)

Cuatro cursos de diez días en Dhamma Neru (Santa Maria de Palautordera), realizados hasta alrededor de 2021. Medité durante años y, aunque hoy no tengo una práctica diaria, me ayuda a volver al presente cada vez que noto que salgo de mi centro.

Otras formaciones

Biodinámica Craneosacral (2023)

Un año de formación con Surya Sarjan, en Barcelona.

Liberación de Pericardio (2017)

Dos niveles de una semana, con Oriol y Montserrat Gascón, en Barcelona.

Para quién es este masaje

Vienen personas muy distintas, y casi todas se reconocen en alguna de estas situaciones. En todas, el ritmo y la presión los marcas tú.

Si llevas el cansancio en los nervios. Duermes, pero la tensión no se va. Aquí encuentras un espacio sin exigencias y un contacto que no invade. No tienes que explicarte ni justificar que te cuidas: ya es motivo suficiente.

Si tu mente no para y tu cuerpo va a mil. Semanas de mucho trabajo, el cuerpo duro y la cabeza en marcha. Puedes bajar sin hablar y sin ningún discurso: no tienes que emocionarte ni hacer nada. Si prefieres un contacto firme, el masaje profundo está pensado para eso.

Si eres muy sensible a lo que te rodea. Ruido, prisas, un tacto brusco… Aquí todo va despacio y claro: te explico lo que hago, ajustamos luz, música y temperatura, y puedes pedirme parar o cambiar algo en cualquier momento. Tu ritmo manda.

Si arrastras dolor acumulado y nunca encuentras una pausa. Cuello, espalda, hombros… Es un rato para parar sin que sea tiempo perdido. Si te apetece contarme dónde lo notas, te escucho; si prefieres el silencio, también.

Si no te reconoces del todo en ninguna, escríbeme cómo te encuentras y te digo con sinceridad si esto es lo que necesitas.

Quizá no sea lo que buscas si:

Quieres un masaje puramente mecánico y de mucha fuerza desde el primer minuto. Si buscas firmeza, el masaje profundo es la opción; si tienes un dolor concreto, cuéntamelo antes de reservar.

Tienes una lesión que necesita atención clínica: no sustituyo a un fisioterapeuta.

Estás embarazada: no es mi especialidad, y lo más recomendable es un profesional con experiencia específica.

Lo que suelen decirme al terminar

«Me siento más relajada y, a la vez, con más energía.»

Caterine
Reseña en Google

«Salí completamente relajada y ligera, tanto física como emocionalmente.»

Anne-laure Michel
Reseña en Google

«No cal que expliquis on tens dolor. Sap trobar-ho.»

Ester Gómez Prat
Reseña en Google

4,9 sobre 5 · 54 reseñas en Google

Un espacio con memoria

Dónde nace el nombre

De pequeño, mis abuelos maternos vivían en el piso de abajo del nuestro, en Sabadell. Los veíamos cada día. Los domingos, por tradición, íbamos a ver a los otros, los paternos, y para distinguirlos decíamos: «vamos donde los yayos de Barcelona».

Aquel piso es este. Allí todo era bueno: el olor a comida al llegar, el de la naftalina en los armarios, el juego con mi abuelo, la presencia de mi abuela, todo a punto, y libertad para explorar cada rincón. Calma y acogida. Eso es lo que quiero que encuentres aquí.

Sala de terapia corporal con camilla de masaje vestida con tejidos naturales, paredes de piedra vista antigua, vigas de madera y luz cálida filtrada por cortinas mostaza. Un espacio acogedor y con historia en Barcelona dedicado al masaje y el bienestar consciente.

«Mis abuelos me enseñaron el valor de la calma y la acogida. Eso es lo que quiero transmitir aquí.»

Carrer de Roger de Flor, 259, 2º 1ª.
Segundo piso sin ascensor. Tres tramos de escaleras.

Si quieres conocerme en persona

Reserva una sesión o escríbeme por WhatsApp.
Te respondo en pocas horas, dentro de mi horario.